sábado, 26 de julio de 2008

La Hacienda de las Nalgas

El fenomeno de la hacienda de las nalgas se dio durante una noche de fifa y quizas un poco de alcohol. Es una madre casi inexplicable, e imaginate que tan cabron esta si de por si la palabra nalgas es en si en un tema de tesis.
Fue el producto de dos mentes que se encontraban fuera de lugar y de situacion.
La hacienda de las nalgas representa al final un lugar de altisima clase donde cualquier chica puede ser feliz. Es en donde el sexo ilegitimo de la sociedad mexicana desearia estar en cualquier momento. La hacienda de las nalgas.
Es un lugar donde las fantasias de lupanares, congales y tumbadores, se funden en una ensombrecedora nube de humo de cigarro y olor a tequila y cerveza. Donde las inhibiciones sociales del seudo macho mexican y la seudo princesa mexifresa desaparecen por una obsesion sobre las nalgas.
Y entonces, tu le dices al oido: "vamos a la hacienda...."
: " Que? "
: vamos a la HACIENDA DE LAS NALGAS.
Y asi toda tu ilusion sobre las nalgas empieza a llenar el espacio alrededor.

ESE es el poder de la hacienda de las nalgas.

Visitala.

jueves, 17 de julio de 2008

La satisfacción de una misión cumplida

En episodios anteriores del “Sublenguajde del Rey Zapotoceo” nuestros protagonistas discutían la naturaleza de la felicidad y su validez como objetivo en la vida.

La pregunta sigue sin resolverse pero me permito complicarla tal vez un poco con la siguiente propuesta:

Parece que la pregunta sigue siendo el antiguo “significado de la vida” el cual hasta Monty Python dilucido en su momento, pero cuya respuesta, por supuesto, no nos sirve porque uno no escarmienta en pellejo ajeno.

¿Cuál es el propósito de la vida? Hacer algo “trascendente” con ella, o solamente “vivirla”. Suponiendo que tenga propósito que nos exceda, quiero decir que la vida tenga UN propósito separado de nosotros.

Suponiendo que eso es cierto, hay una tercera opción. El propósito de la vida es tener morritos.


Creo que debemos aceptar que aun a pesar de nuestra “evolución” como seres sociales dentro de un marco civilizador, a pesar de un sistema educativo y de leyes morales que cada vez avanzan más en el lento asesinato del instinto, nuestras directivas genéticas siguen guiando la mayor parte de lo que nos sucede.

Simplemente comer y beber siguen siendo las prioridades de todo ser humano. Porque sobrevivir es una directiva genética. Hemos aprendido a esquivarlas, a distraernos de ellas, pero eso genera fuertes patologías en las psiques que son evidentes en las grandes metrópolis del mundo. (Claro que hay excepciones, pero sin negarles su lugar, las excepciones son eso y no pueden usarse en miradas generales de las cosas).


Las otras directivas, familiares, sociales, intelectuales, se han construido de manera más o menos artificial sobre las directivas genéticas, para esconderlas o encausarlas o tal vez sin propósito determinado. Pero la base sigue siendo nuestro programa biológico.


Ahora, la más importante de las directivas genéticas es la de preservar los genes. Es decir, tener morritos. La sociedad moderna nos ha dado múltiples razones para no hacerlo. La sobrepoblación siendo una para los que usan el sentido común, pero el trabajo como prioridad es otra, la necesidad de conservar una buena figura o las modernas concepciones sobre el compromiso familiar y/o de pareja son otras.


Mucha es la gente que encuentra en sus morritos la razón de seguir haciendo cosas que normalmente no harían, muchos son los que encuentran total satisfacción en esas pequeñas replicas de ellos. Ahora decimos que es una cuestión de amor, del valor de la familia, pero posiblemente sea solamente la satisfacción de haber cumplido con el sentido de la vida.


Claro hay madres y padres desnaturalizados, pero no podemos decir que tanto son “desnaturalizados” solo bajo los parámetros modernos y a causa de los desequilibrios de la vida actual. Aun así, patologías hay siempre.


Somos infelices y fallamos en encontrar nuestro lugar y el sentido de las cosas al final de nuestra adolescencia y durante nuestros veintes, porque es la edad en la cual se dispara en nosotros la orden de tener morritos (¿De ahí el control de la batipepa, único medio para procrear?). Pero las leyes de la modernidad nos detienen. Y al hacerlo y darnos un vistazo a ideas como la trascendencia o la felicidad en realidad nos alejan de aquello que podría darnos satisfacción:


Cumplir nuestro programa más elemental, tener morritos.

miércoles, 16 de julio de 2008

viernes, 11 de julio de 2008

Felicidad I - El origen

Cada persona tiene un concepto de felicidad diferente. Es en muchos sentidos como el amor: sentimiento que todo mundo entiende pero nadie puede definir por completo.

Analizando la felicidad como parte de la evolución del hombre, no es posible percibirla como la razón de existir del ser humano. Al igual que cuando los primeros hombres experimentaban el miedo y se preparaban para correr -y sobrevivir-, la felicidad es una reacción química que nos preparó para algo y jugó un papel que hace que nuestra especie continúe en el planeta. Yo la visualizo como un motivador a corto plazo, o símplemente una manera voluntaria y personal de justificar una acción para poderla mostrar ante la sociedad y lidiar con la crítica.

¿Por qué vincularla con acciones sociales? El hombre es un animal social; sin la formación de núcleos cooperativos grandes, hubiésemos acabado extintos como el Neanderthal. Intento explicar el porqué nos sentimos como pavorreales al tener poder sobre otros, al ser aceptados y admirados, o símplemente al cuidar de un ser vivo que depende de nosotros.

Las acciones que perduran en la historia del hombre son la valentía, la honestidad, el poder y el liderazgo, entre otras. Eso es el motivo por el que uno podría vivir en realidad, no para ser feliz. Por favor, si alguien encuentra en alguna enciclopedia algún ser humano cuyo mérito más importante haya sido ser feliz, hágamelo saber a la brevedad.

Llegar a ser feliz es intrascendente, utópico e ingenuo. Si la capacidad cerebral del hombre llega un punto donde no puede concebir más deseos, la felicidad puede ser rasguñada. Tal vez los orientales o la casi extinta cultura mesoamericana guarde algún secreto con más contenido que, sin buscar tantas justificaciones, pudiese hacer que nos autoconvenzamos sobre nuestra existencia y función en la tierra.

Como mexicanos, somos anexos al sentimiento sajón sin siquiera sentirlo. Las enseñanzas de depredación latinas las malaprendimos depredándonos a nosotros mismos. Nuestro concepto de felicidad está torcido. Yo envidio al que puede encontrar la felicidad viviendo el american dream en cualquier tierra. Envidio al que puede encontrar paz mental sólo con leer filosofía de otra cultura. Yo busco auténtica felicidad en mis connacionales y no la veo. No sabemos dónde buscarla, ni cómo encontrarla, ni como materializarla perennemente.

miércoles, 9 de julio de 2008

La evolución del sublenguaje

Voce tem un palinho que criança
Tienes un palito de criança
Tienes el chile de criança
Tienes una criança de criança
Tienes una criança bien criança
Chile=Palinho=Criança

AGARRAMELCRIANÇA

martes, 1 de julio de 2008

O crianca seu faceu

quionda crianca voce tem

tema a tratar

la inconsistencia de la mente del mexicano.
rachas como estilo de vida